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El 10 de enero de 2008, día en que
Charlie cumplió 51 años, fue inaugurado el sitio de
La Barra de
Bueras.
La idea es que nos mantengamos en
contacto a través de esta página y que continuemos
divirtiéndonos como
siempre, pero también en forma virtual. Fotos, anécdotas y
curiosidades son publicadas para regocijo de nuestros
visitantes. Claro que la página no
se limita al grupo de amigos del Pasaje Bueras:
también se presenta como un lugar de encuentro para todos
los vecinos de Liniers que deseen compartir
historias y recuerdos del barrio.
Un
maravilloso encuentro con una cultura diferente
Por Carlos Gudiña

Hace un tiempo atrás
decidimos con Silvia, mi esposa, hacer un viaje a
un lugar tranquilo y no muy lejos de la Capital Federal.
Buscando diferentes
opciones por Internet y por recomendación de un amigo,
elegimos Bragado como nuestro destino. Este amigo
que menciono, cuyo nombre es Paulo (el
Paracaidista), me comenta que existe, a pocos kilómetros
del pueblo, una localidad llamada Olascoaga, donde
habita una importante comunidad Mapuche.
Fue muy bueno haber pensado
que, además del descanso, podíamos hacer algo por los
demás. Decidimos entonces llevar ropa y golosinas a esta
comunidad que, en pocos días, íbamos a conocer.
Olascoaga está a
unos 15 kilómetros de Bragado. Ruta y caminos de
tierra nos condujeron hasta allí y, como preguntando se
llega a Roma, dimos con el jefe de los Mapuches.
El Cacique Máximo
Coñequir, jefe de la comunidad Mapuche Melinao,
nos recibe con una enorme sonrisa y nos da la bienvenida
al pueblo. Tiene 74 años pero parece mucho menos: sus
manos son firmes como el apretón al saludarme, su mirada
transmite mucha paz y sus palabras una gran sabiduría.
Nos invita a pasar a una
sala grande, donde hay un escritorio con la bandera
argentina. Sobre la pared, la bandera Mapuche y un
cuadro de Ceferino Namuncurá. Nos cuenta un poco la
historia de su pueblo, de las persecuciones sufridas en el
pasado y la conexión actual con nuestra cultura. Habla
sobre la importancia de la fiesta a la Pachamama
(seguramente iremos para el año que viene) y nos cuenta
también cómo, junto a la Provincia de Buenos Aires,
está trabajando en salud con las dos medicinas: la Mapuche
y la tradicional (la del hombre blanco).
Habremos estado
aproximadamente una hora; a nosotros nos parecieron cinco
minutos. Quedamos atrapados por esa sabiduría que los
libros no enseñan. Particularmente salí con mucha paz
interior, creo que fue como un masaje al alma.
Quería compartir esta
experiencia con Uds.
Fue maravillosa.
Nuestro agradecimiento al
Cacique Máximo Coñequir, a su hija Amalia y
a toda la comunidad Mapuche de Olascoaga.
Mas info:
http://www.nodo50.org/azkintuwe/ago10_1.htm
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